Voz, cuerpo y emoción

La voz

La técnica vocal debe abordarse siempre en función de un proyecto expresivo.

Esto es, la expresión es el objetivo, y la técnica será nuestra herramienta, y nunca al revés. El peligro de priorizar la técnica es caer en interpretaciones vacías de contenido, vacías de emoción.

Cantar es más natural e intuitivo de lo que nos han enseñado, vamos a partir de nuestra intuición, experimentaremos con la voz, y veremos aspectos de la técnica con detenimiento sólo cuando sea realmente necesario.

 

Las emociones

El aspecto emocional en el aprendizaje en general, y en el canto en particular, en mi experiencia, ha sido sistemáticamente subestimado tanto como factor condicionante de dificultades a la hora de incorporar conocimientos, como también a la hora de expresarnos a través de la voz con libertad. Considero necesario tomar consciencia de lo que sentimos, sólo así se puede lograr una experiencia de aprendizaje más serena y gratificante.

Por otro lado, las emociones que la música despierta en nosotros cuando la escuchamos, la identificación de las mismas y su relación con recursos expresivos musicales, constituyen herramientas indispensables para acercarnos a nuestros objetivos como intérpretes de canciones.

Trabajamos textos y música con ejercicios de interpretación que exploran tus recursos expresivos intuitivos, lo que además de ser muy efectivo, ¡es muy emocionante y divertido!

El cuerpo

Una postura saludable es fundamental para el desarrollo de la técnica vocal. Trabajamos ejercicios fáciles de hacer en el día a día para mejorarla, con estos ejercicios a su vez conseguimos que el cuerpo se relaje, que seamos más flexibles, y a partir de ese estado podemos trabajar con el movimiento, la fluidez de la columna de aire, el ritmo y la musicalidad, que tan relacionada está con nuestro cuerpo.

Aquí puedes ver opiniones de alumnas que han pasado por el taller y vídeos míos hablando sobre el mismo: